sábado, 22 de febrero de 2014

EL COMUNISMO DE CONSEJOS Y LA CRÍTICA DEL BOLCHEVISMO


“Supóngase que la dirección central puede distribuir todo lo que se haya producido de una manera justa. Incluso entonces sigue dándose el hecho de que los productores no disponen de la maquinaria de la producción. Esta maquinaria no es suya, sino que es usada para disponer de ellos. La consecuencia inevitable es que aquellos grupos que se opongan a la dirección existente serán suprimidos por la fuerza. El poder económico central está en manos de los que, al mismo tiempo, ejercen el poder político. Cualquier oposición que piense de manera distinta sobre los problemas políticos y económicos será suprimida mediante cualquier medio posible. Esto significa que en vez de una asociación de productores libres e iguales, según lo definido por Marx, hay una prisión como nadie ha visto antes.”

Esta cita, traducción libre de un texto de hace setenta años, explica que las relaciones de producción tal como fueron desarrolladas en Rusia después de octubre de 1917, no tienen nada que ver con lo que Marx y Engels entendían como comunismo. En el momento en que el folleto arriba citado fue publicado el terror de los años 30 aun no había tenido lugar. Era solamente una profecía. No había ningún acontecimiento político que hubiera causado esta crítica de la sociedad soviética; esta crítica se presentó de un análisis económico. En esta base el estalinismo fue entendido como la expresión política de un sistema económico que perteneció a una explotación capitalista de Estado, y esto no sólo era cierto para el caso del estalinismo.

El texto mencionado era el trabajo de un grupo que autores pertenecieron a una corriente que surgió en los años posteriores de la primera guerra mundial y alcanzó una significativa importancia. Esta corriente se caracterizó por una crítica aguda de la socialdemocracia así como del bolchevismo. Era una corriente que analizaba cuidadosamente las experiencias diarias de la clase obrera, y así llegó a nuevas ideas sobre la lucha de clases. La corriente consideró a la socialdemocracia y al bolchevismo como el “viejo movimiento obrero”; que era lo contrario a “un nuevo movimiento de los obreros.”

miércoles, 5 de febrero de 2014

CURS DE CULTURA POLÍTICA A TERRASSA (2014)


GRUP D'OPINIÓ D'AMICS DE LES ARTS
AMB LA COL·LABORACIÓ DE
GRUP DE CULTURA 15M - TERRASSA

II Curs de Cultura Política
Els pensadors de la política

Amics de les Arts i Joventuts Musicals
(carrer de Sant Pere, 46, primera planta)

Preu: 8 euros les 8 sessions (per a despeses de desplaçament dels ponents i materials). L'assistència a una sessió serà gratuïta.


Març

Sessió 1:  Dimarts 4 de març, a les 19:00h
«Els pensadors de la política: Plató i Aristòtil»,
a càrrec de Quim Brugué, professor de la Universitat Autònoma de Barcelona 

Sessió 2:  Dimarts 11 de març, a les 19:00h
«Els pensadors de la política: de Maquiavel a la Il·lustració»,
a càrrec de Joaquín Miras, membre d’Espai Marx

Sessió 3:  Dimarts 18 de març, a les 19:00h
«Proudhon i Pi i Margall, socialisme i federalisme popular»,
a càrrec de Ferran Aisa, estudiós de la història contemporània de Catalunya i del moviment obrer d’orientació llibertària. 

Sessió 4: Dimarts 25 de març, a les 19:00h
«Els anarquistes: Bakunin, Kropotkin i Malatesta»,
a carrec de Jordi Martí Font, filòleg, Ferran Aisa, historiador, i Gianni Sarno, historiador.

Abril

Sessió 5:  Dimarts 1 d’abril, a les 19:00h
«Marx, la seva obra i el seu llegat»,
a càrrec de Joaquín Miras, membre d’Espai Marx

Sessió 6:  Dimarts 8 d’abril, a les 19:00h
«Luxemburg i Lukacs, els camins de l’heterodoxia»,
a càrrec de Joaquín Miras i Joan Tafalla, membres d’Espai Marx

Sessió 7:  Dimarts 29 d’abril, a les 19:00h
«Bernstein i Kautski, el camí de la socialdemocracia»,
a càrrec de Joan Tafalla, membre d’Espai Marx, i Quim Brugué, professor de la Universitat Autònoma de Barcelona 


Maig

Sessió 8: Dimarts 6 de maig, a les 19:00h
«Gramsci i la unitat popular»,
a càrrec de Joan Tafalla, membre d’Espai Marx





jueves, 23 de enero de 2014

«LA CURVA DE LAFFER»





Habrán oído hablar, tal vez, de la chica de la curva. Se trata de una joven misteriosa que algunos conductores nocturnos dicen haber visto en la cuneta, haciendo señales antes de una curva con peligro. Se deduce que la chica de la curva es alguien que murió en un accidente registrado en ese tramo de la carretera, y que vuelve del más allá para advertir a los vivos. 

Pues bien, la teoría conocida como curva de Laffer se parece bastante a la chica de la curva: en ambos casos se trata de historias interesantes y completamente ajenas a la realidad.

Hay una diferencia, sin embargo. La chica de la curva no hace daño a nadie. La curva de Laffer, en cambio, puede causar desastres en las cuentas públicas de cualquier país. Esta es una de las ideas que han contribuido a que, durante las últimas décadas, se hayan acentuado las diferencias de renta entre más ricos y las clases medias y bajas.

miércoles, 8 de enero de 2014

CIENCIA Y CIVILIZACIÓN



En época de necesidad económica como la que experimentamos actualmente en todos los países, es cuando uno puede darse cuenta claramente del vigor de la fuerza moral que vive un pueblo. Esperemos que un historiador que pronuncie juicios en el futuro, pueda decir que la libertad y el honor se salvaron gracias a las naciones de Occidente que, en épocas difíciles, se opusieron rotundamente al odio y a la opresión; y que fue Europa Occidental la que defendió con éxito la libertad individual que nos ha proporcionado todos los avances en el conocimiento: esa libertad sin la cual la vida de un hombre no tiene valor. 

No es mi intención actuar como juez de una nación que por muchos años he considerado como la mía; por otro lado es una pérdida de tiempo juzgar en una época en que sólo los hechos cuentan. 

Hoy la cuestión que nos interesa a nosotros es la siguiente: ¿cómo podemos salvar a la humanidad y todas sus adquisiciones espirituales que hemos heredado? ¿Cómo podemos salvar a Europa de un nuevo desastre? 

lunes, 16 de diciembre de 2013

¿ABOLIR EL DINERO EN EFECTIVO? ¿ESTATALIZAR TODOS LOS BANCOS?

No sólo se hunden los barcos...


Las élites comienzan a pensar en medidas radicales ante la amenaza de un estancamiento permanente de la economía capitalista mundial.    
Wolfgang Münchau

Sobre la economía mundial se cierne la amenaza de un estancamiento de 30 años: eso profetiza ahora nada menos que el economista por antonomasia del establishment, Larry Summers. Para escapar de esa trampa, sólo valdrían soluciones muy radicales. Por ejemplo: el final del dinero en efectivo o la estatización de todos los bancos.

¿Se cierne sobre la economía mundial la amenaza de un estancamiento de varias décadas de duración? El antiguo ministro de finanzas norteamericano Larry Summers ha lanzado el debate durante una Conferencia reciente celebrada por el Fondo Monetario Internacional. Su argumento: la economía mundial padece de un exceso de ahorro en relación con las inversiones. Ahorro e inversión deben andar matemáticamente en equilibrio; no en un país, sino en la suma de todos los países. El interés es el precio que permite acompasar ahorro e inversión. Summers planteó la cuestión de si, entretanto, el interés no se ha vuelto negativo.

A ese tipo de interés se lo conoce como interés real. Un interés real negativo significa que el sector privado, incluso en las condiciones más favorables, muestra poco interés en la inversión.

La hipótesis de Summers es plausible

Podemos apreciarlo en el caso de Alemania, en donde las tasas de inversión han caído visiblemente en los últimos años. Si Summers lleva razón, la economía estaría permanentemente estancada. En sociedades con salario mínimo ese pronóstico implica un elevado desempleo permanente. La alternativa de una plena flexibilización de los salarios tampoco podría resolver el problema, sino que muy posiblemente lo agravaría. Porque, entonces, no sólo se estancarían las inversiones, sino también el consumo.

Conforme al modo en que nuestra economía está organizada, el pronóstico de Summers dibuja un escenario de decadencia mundial. Nuestro sistema económico podría verse abocado a 30 años de estancamiento. Nuestro sistema de pensiones se desplomaría. Ni siquiera serviría retrasar la edad de jubilación a los 75 años. Que el euro se desintegrara como consecuencia de eso, sería el menor de los daños colaterales.

A mí me resulta cuando menos plausible la hipótesis de Summers de un “estancamiento secular”. No sólo resulta teóricamente concebible, sino que Japón ofrece ya un instructivo ejemplo práctico.

¿Qué hacer, entonces?

Para enfrentarse a esta situación, se pueden hacer tres cosas, y desgraciadamente, no mucho más:

- Se podría abolir el dinero en efectivo. Eso permitiría a los Bancos Centrales rebajar los tipos de interés por debajo de cero, porque la gente ya no podría guardar en casa el dinero en efectivo. Con un tipo de interés del -5% se resolvería rápidamente el problema de un ahorro estructuralmente excesivo. Las gentes tendrían que gastar su dinero en lo que fuera.

- Se podría también estatalizar todo el sector financiero y rebajar los intereses del crédito a la inversión, situándolos por debajo del tipo de interés de los mercados.

- Puesto que lo que tenemos es una carencia de inversiones en relación con el ahorro, también, y por último, el Estado podría intervenir consiguiendo empréstitos monetarios baratos e invirtiendo masivamente. 

Estas tres medidas son radicales en comparación con los modos con que gestiona hoy la economía.

- A mí me parece que la medida económicamente más sencilla sería la abolición del dinero en efectivo. Pero no se ve cómo podría ponerse políticamente por obra: seguro que nadie ganaría unas elecciones con esa propuesta.

- La estatalización de todo el sistema financiero sería la propuesta políticamente más atractiva, al menos en Alemania. Pero precisaría de coordinación internacional; no sirve de nada que un país se lance solo por esta senda. A la vista de las dificultades que ya tienen nuestros políticos con la realización de la unión bancaria europea, se pueden augurar las situaciones más divertidas con la propuesta de estatización de todos los bancos…

- La tercera receta sería la respuesta propia de una economía de mercado, lo que resulta por lo pronto asombroso, habida cuenta de que de lo que estamos hablando aquí es, a fin de cuentas, de inversiones públicas masivas. Se trataría, empero, de medidas de economía de mercado, puesto que buscarían regular demanda (inversiones) y oferta (ahorros) a través del mecanismo de precios (interés real).  Mediante inversiones públicas y la correspondiente mayor demanda de capital se buscaría situar otra vez el interés real en zona positiva.

Wolfgang Münchau 
Coeditor del Financial Times (Londres)
y columnista estrella del Spiegel (Hamburgo).