ERC, hace unos meses, volvió a cerrar filas con su aliado, que a veces
parece funcionar como su superior jerárquico, el gobierno de CiU. Esta vez, ante
una cuestión muy delicada que ponía en juego su sensibilidad democrática. Iniciativa
per Catalunya había solicitado la comparecencia en el Parlament del Conseller
d’Interior, Ramón Espadaler, y del Director General de la Policía Manel Prat. El
objetivo era que se explicasen las circunstancias del disparo de pelotas de
goma por los Mossos D’Esquadra a los manifestantes durante la huelga del 14-N, una
de las cuales impactó en el ojo de Ester Quintana, que lo perdió. ERC se opuso
rotundamente.
Mientras tanto, siguen recayendo condenas por delitos de tortura y
otras agresiones contra los Mossos. El 13 de Julio, la Audiencia de Barcelona (APB)
condenó al mosso Ricard V. porque en la Comisaría de Les Corts, y concretamente
en el interior de la celda donde estaba detenido Marc V., cinco agentes, entre
los que se encontraba el condenado, «le golpearon con una porra y con patadas»,
causándole «policontusiones» y «consiguiendo una situación de humillación». La
condena fue por un delito de trato degradante y humillante que en el C. Penal
se define como delito contra la integridad moral. La pena fue de diez meses de
prisión e inhabilitación para ejercer de policía durante dos años y cuatro
meses. Recientemente, la APB ha confirmado la condena impuesta a otro mosso por
dos faltas, una de vejaciones y otra de lesiones, a las correspondientes multas.
Y, por último, la APB ha condenado a otro mosso a seis meses de prisión por un
delito de lesiones, causadas en junio de
2010, a
una persona en el curso de una detención en el Raval.