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miércoles, 30 de abril de 2014

PIOTR KROPOTKIN


Pedro Alexevich Kropotkin nació en Moscú el 9 de diciembre de 1842, en el seno de una aristocrática familia rusa. En agosto de 1857 ingresó en el Cuerpo de pajes de la Corte imperial, en San Petesburgo; en 1862 fue destinado, como oficial, a un regimiento del remoto territorio del Amur, en Siberia, donde permaneció un lustro. Al regresar a la capital del Imperio, ingresó en la Universidad para estudiar matemáticas, y publicó una Memoria sobre la orografía de Asia en la Sociedad Geográfica.

Por encargo de esta misma sociedad estudió los glaciares de Finlandia y Suecia. En 1872 viajó por primera vez al Occidente europeo. En Suiza, a través de intelectuales rusos emigrados, se puso en contacto con las organizaciones socialistas y con la poco antes fundada Asociación Internacional de Trabajadores. Aunque no llegó a conocer personalmente a Bakunin, se adhirió desde aquel momento a su concepción libertaria del socialismo y se definió contra el autoritarismo marxista.

De retorno a su tierra, formó parte del círculo revolucionario Chaikovski. Fue detenido y encarcelado en 1874 en la célebre fortaleza de Pedro y Pablo. Con ayuda de sus amigos logró escapar de ella, pasó a Suecia y embarcó en Noruega hacia Gran Bretaña. En Londres colaboró en la revista Nature y en el diario Times. Poco después, ingresó en la Federación del Jura, que formaba parte de la Internacional. En Suiza conoció a Guillaume, a Eliseo Reclus y los comunardos allí exiliados, a Cafiero y Malatesta, y desarrolló una intensa labor de propaganda a través de charlas, conferencias, reuniones obreras, folletos, artículos periodísticos, etc.

miércoles, 23 de abril de 2014

LA EVOLUCIÓN DEL PENSAMIENTO FILOSÓFICO Y POLÍTICO DE BAKUNIN


A diferencia de Kropotkin, en cuyo pensamiento no hubo cambios bruscos y radicales (si se exceptúa su alejamiento de la concepción tradicional del mundo y su ruptura con la fe cristiana), Bakunin sufrió una larga evolución, tanto en lo filosófico-religioso como en lo socio-político.

En ella se pueden reconocer tres etapas bien definidas:

La etapa idealista-metafísica, que va desde 1834 a 1841.
La etapa idealista-dialéctica, que se extiende desde 1842 a 1864.
La etapa materialista, que comprende de 1864 hasta la muerte en 1876.

Si se prescinde de los años de la niñez y la adolescencia, en los cuales Bakunin, aunque hijo de un aristócrata relativamente liberal, educado en universidades de occidente, recibe la educación propia de todo educando de la nobleza de la época, y acepta la doctrina cristiana tal como la interpreta la Iglesia ortodoxa (lo cual implica el reconocimiento del sagrado derecho del zar a gobernar su imperio), puede decirse que su pensamiento se despierta, hacia 1834, esto es, cuando tiene veinte años, gracias al contacto con la filosofía idealista alemana.

Nicolás Stankevich, poeta y filósofo malogrado, lo inicia en la ardua lectura de Kant. A través de una bastante nutrida correspondencia, cuyos destinatarios principales son sus propias hermanas, el joven Miguel demuestra un entusiasmo casi sin límites por la filosofía trascendental. Puede decirse que dentro de la primera etapa idealista, el Kantismo constituye la primera subetapa. Ésta se inicia con la visita a Premujino de Stankevich, en octubre de 1835. Bakunin estudia la Crítica de la razón pura. Al año siguiente (1836), el entusiasmo metafísico, que alcanza ribetes místicos, según lo demuestran las cartas de la época, se desplaza hacia Fichte. Es la exaltación de la eticidad absoluta, del yo como creador del mundo espiritual. He aquí la segunda subetapa. Lee la Guía de la vida feliz y traduce el tratado Sobre el destino del sabio. Conviene advertir que en Fichte, para el cual ninguna acción puede considerarse moral si responde a un imperativo ajeno al Yo, pudo encontrar ya el joven Bakunin un germen de su afirmación anarquista de la personalidad como valor supremo.